Una larga historia de amor

Sin ningún género de dudas la historia de la Iglesia del Paral.lel hunde sus raíces en el amor eterno de Dios revelado en Cristo Jesús, un amor inconmensurable para el que claramente son insuficientes los términos descriptivos humanos. «¿Quién nos separará del amor de Cristo?» (Rom. 8:35); «a fin de que… seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento…» (Efes. 3:18). «Nosotros le amamos a Él, porque Él nos amó primero» (1ª Jn. 4:19).

      Este «fundamento eterno» del amor divino ha dado pie a veinte siglos de Cristianismo, comenzando por el «fundamento apostólico» colocado sobre la gran «piedra angular» que es Jesucristo, destacando el vigoroso amor de aquel gigante de la fe que fue el apóstol Pablo, quién expandió la revelación de Dios entre los reinos gentiles.

      Vinieron falsos maestros y lobos rapaces que sembraron las herejías, los enfrentamientos y las divisiones en la Iglesia primitiva. Vinieron momentos de persecución terrible y momentos de liberación. Pasaron los años, pasaron décadas, pasaron siglos… Paradójicamente, con el auge del cristianismo llegó su decadencia y corrupción. Pero aún en los momentos más oscuros de la Historia de la Iglesia «el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas». Hombres valientes, como Lutero, se levantaron de nuevo y retornaron a las Escrituras volviendo a proclamar el mensaje del amor de Dios, frente a la oposición feroz de las huestes adversarias.

      Pero, siguiendo una ley inexorable, la cizaña continúa creciendo con el trigo, dañando las cosechas. Por la gracia de Dios nuevos avivamientos despiertan las conciencias dormidas a la gran realidad del amor de Dios. A principios del Siglo XIX, hombres como John Nelson Darby, George Muller, Robert Cleaver Chapman y muchos otros, se levantaron contra un clericalismo institucionalizado que iba esclerotizando gravemente el Cuerpo de Cristo, y aquellos que se reunieron bajo el nombre común de «los hermanos» experimentaron de nuevo la «plenitud del Espíritu». Una intensa oleada de evangelización sacude Irlanda e Inglaterra y se propaga por el mundo entero.

      Varios de estos misioneros ingleses, entre ellos George Muller y Robert Chapman, visitan España comenzando a evngelizarla de nuevo y preparan seguidamente obreros jóvenes que consagrarán su vida a esta labor. A principios del Siglo XX ya tenemos diversos obreros británicos trabajando en la península. Uno de ellos, discípulo de Robert Chapman (y ambos fieles discípulos de Cristo) desembarca en tierras gallegas con un gran bagaje a cuestas: la inmensa carga del amor de Dios. A Benjamín L.C. White le seguirán una pléyade de ilustres nombres arrebatados por el amor de Dios y su pasión por las tierras de España. Podemos mencionar nombres como los de Ernesto Trenchard, Eric Bermejo, Jaime Fasold, David Gooding, Timoteo Glascock, David Burt y muchos otros que forman parte de una larga historia de amor.

      Don Benjamín y un nutrido grupo de sencillos pero muy fervorosos creyentes abrieron las puertas de nuestro local de testimonio el día 4 de marzo de 1934, aprovechando las oportunidades de libertad religiosa que ofrecía la República. Pronto una negra nube lo ensombreció todo y las puertas volvieron a cerrarse por los avatares de la guerra fratricida y sus nefastas secuelas. Si nuestras suposiciones son ciertas volverían a abrirse hacia 1945 para ofrecer el mensaje del Evangelio a toda esa riada humana que recorría la Avda. Francisco Layret, hasta llegar al Paral·lel, pasando por Marqués del Duero.

      Estas mismas puertas fueron atravesadas por todos los misioneros anteriormente citados, quienes nos ministraron la Palabra y nos hablaron del amor de Dios que corroboraba el testimonio de sus propias vidas. Unos tuvieron una estancia más dilatada, otros más efímera, pero todos dejaron la huella indeleble en nuestro corazón de un amor que los llevó hasta nosotros y que tendrá su continuación inalterable en el Reino eterno de Dios.

      Pero 1945 fue también una fecha importante que nos permite indagar otra faceta de esta larga historia de amor, en la que vamos a centrar nuestro interés en el espacio que nos resta de aquí en adelante. Además de abrirnos de nuevo las puertas del Paral·lel, éste fue el año que da comienzo a una historia continuada que nos ha legado su huella en documentos escritos. Y uno de los más valiosos documentos que poseemos es el Registro de Matrimonios celebrados en o por la Iglesia del Paral·lel, otra larga historia de amor que entronca con las restantes que nos han precedido.

Don Pelayo Basa, fue el primer escriba del Paral·lel (para ceñirnos más fielmente a los datos históricos diremos de Marqués del Duero). Fue el amanuense que nos legó, con sus costumbres sobrias y metódicas, ese documento de inapreciable valor para las generaciones posteriores. Él fue el autor de la mayor parte del «viejo» libro de actas, y gracias a su esmerada caligrafía, ortografía y pulcritud, atributos del buen artesano que era de la imprenta, nos permite reconstruir con gran precisión una apasionante historia de amor que ha construido el armazón de nuestra Iglesia actual. Hay un segundo libro de Actas más reciente, pero no siempre tan claro en su lectura manuscrita (menos aún de las firmas cada vez más ilegibles) y que desemboca en la prosaica realidad de nuestros días. Una paciente labor de investigación en estos documentos históricos nos ha permitido elaborar los resultados que publicamos en este recordatorio de nuestro 70 Aniversario.

2 thoughts on “Una larga historia de amor

  1. RAMON LOPEZ PERALTA dice:

    HABEIS MENCIONADO TANTOS NOMBRES DE SIERVOS DE DIOS QUE PODIA DECIR SI EN ESTE TIEMPO SEGUIS AQUELLOS PASOS Y ENSEÑANZAS DE TAN ILUSTRES HERMANOS QUE OS ENSEÑARON LA PALABRA DE VERDAD.
    eSTO ES LO MAS IMPORTANTE NO TANTO EL NUMERO DE BODAS OFICIADAS POR UN HERMANO U OTRO.
    MI PREGUNTA ES SI UNO DE ESTOS HERMANOS MENCIONADOS ENTRARA EN UN CULTO SE SENTIRIA BIEN O DIRIA ESTA ES OTRA IGLESIA….
    eN EL PASO DEL TIEMPO AQUELLAS ENSEÑANZAS HAN SIDO TORCIDAS?¿ HAN ENTRADO PRACTICAS ECLESIALES DISTINTAS O TAN DIFERENTES DE LAS DE AQUELLOS TIEMPOS….?
    75 AÑOS Y CUAL ES EL ESTADO AHORA ESPIRITUAL CON RESPECTO A AQUEL LEGADO DE AQUELLOS HERMANOS…
    ESTO ES LO NECESARIO..

  2. José pardo. dice:

    Parece que el hermano Ramón tenga alguna queja del testimonio de esta asamblea, si así fuera yo le invito a venir para que vea el amor que todavía existe entre los hermanos, destacando la fidelidad a nuestro Dios. Podemos tener añoranzas pero lo que no podemos es volver atrás, a nosotros nos toca vivir nuestro tiempo siendo fieles a aquel que nos liberó de las cadenas del pecado
    Sirva esta nota para dar animo y no para criticar…..

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